Para las organizaciones que estén considerando la posibilidad de utilizar MIPACE, hay un principio que debe quedar claro desde el principio: la organización puede gestionar los dispositivos que proporciona y la estructura que los rodea, pero es la persona o el padre/madre quien controla el perfil personal.
Dos tipos de responsabilidad
La organización puede adquirir y asignar dispositivos, organizar ubicaciones o grupos y decidir cómo se integran los dispositivos en sus procedimientos operativos. El titular de la cuenta o el padre/madre gestiona el perfil, elige qué información es pública y aprueba la conexión correspondiente. Estas responsabilidades se complementan entre sí sin llegar a ser lo mismo.
Por qué es importante esta distinción
Un colegio, un club, una empresa o un proveedor de cuidados no debería tener que ser titular de la cuenta privada de una persona simplemente por proporcionarle un dispositivo de acceso. Separar la gestión del dispositivo del control del perfil contribuye a que las expectativas sean más claras y reduce la duplicación innecesaria de datos personales.
Incorpóralo al proceso de incorporación
Explica el modelo antes de entregar el dispositivo. Indica qué puede ver y gestionar la organización, qué debe aprobar el titular de la cuenta, dónde se utilizará el dispositivo y qué ocurre si se devuelve, se sustituye o se denuncia su pérdida. Facilita un contacto específico para resolver dudas sobre el proceso.
MIPACE complementa las obligaciones existentes
La plataforma no sustituye a los procedimientos de protección, salud y seguridad, emergencias, consentimiento o mantenimiento de registros. Las organizaciones deben decidir cómo encaja MIPACE en sus responsabilidades y documentar esa decisión de forma adecuada a su contexto.
Nota: MIPACE facilita el acceso a la información. No proporciona asesoramiento médico, ni sustituye a la evaluación profesional, los servicios de emergencia, los procedimientos de protección ni las medidas de seguridad adecuadas para una actividad o un entorno.